Archivos para septiembre, 2011

El fútbol cada vez va más rápido. Los grandes equipos miman como nunca a sus canteras, pero los plazos en las carreras de los jugadores se acortan al máximo, a la vez que su su margen de error es mínimo. Cualquier eventualidad, una desgracia o un cambio de entrenador pueden hacer que un chico destinado a triunfar acabe desechado, relegado al olvido. Los trenes hacia la gloria ya no transitan por un camino largo y tortuoso, como hace un par de décadas. Ahora son auténticos AVE a los que hay que agarrarse con fuerza para no caerse. Y, si eso pasa, hay que tener mucho coraje para aceptar con madurez que tu destino quizás no será tan brillante como el que algún día te habían pintado. Eso lo sabe muy bien Roberto Batres (Villaviciosa de Odón, Madrid, 08-01-1986). Después de unos años duros, en los que estuvo incluso meditando la idea de abandonar el fútbol, saborea con agradecimiento todos los minutos que le brida el Alcoyano. Ha pasado de ser la gran promesa de la cantera del Atlético de Madrid a pelear por un puesto en un equipo acabado de subir a Segunda. Y lo hace con una sonrisa en los labios.

Hace sólo cuatro años, las cosas no podían ir mejor para Batres. Jugaba en el club de su vida, en el que había ingresado siendo alevín, y había llegado al segundo equipo. Por su físico imponente (1’88), su zancada y su facilidad goleadora, los habituales del Cerro del Espino le habían bautizado como “El Nuevo Fernando Torres” y él iba camino de confirmar esa profecía: en un inicio de temporada espectacular, se erigió como el mejor goleador de todas las categorías rojiblancas, con nueve goles en 15 partidos. Incluso Javier Aguirre, entonces técnico colchonero, lo convocó para un partido del primer equipo en Moscú, correspondiente a la Copa de la UEFA. Batres no llegó a debutar, pero sentía que su sueño cada vez estaba más cerca. Hasta que llegó el fatídico 10 de diciembre. “Me lesioné en un partido en las Canarias, cuando estaba en el mejor momento de mi carrera. Me rompí el cruzado, y ya nada volvió a ser lo mismo. De estar prácticamente ahí… a tener que empezar de cero. Fue duro”, recuerda. La batalla por volver a los terrenos de juego fue muy costosa y larga, muy larga. Tuvo que pasar dos veces por el quirófano, pero tras un año y medio en blanco, pudo volver a vestirse de corto. Era el verano de 2009. Ya contaba con 23 años, y pese a la proyección que prometía antes de la lesión, en el Atlético B le comunicaron que su ciclo en el filial ya se había acabado. Tenía que buscarse la vida cedido fuera.

(más…)

Anuncios

Un futbolista que entra en el tramo final de su carrera, con la intención de asegurarse un último gran contrato. Una oferta que llega de un lugar casi desconocido, pero con el aval de un entrenador español que encabeza un proyecto ambicioso. Un propietario de club con tics totalitarios. Una decisión equivocada, en definitiva, que acaba con un año de auténtico calvario. Estos son los ingredientes de la historia que ahora Alejandro Campano (Sevilla, 29-12-1978) puede rememorar tranquilo desde el vestuario del Xerez“Fue una experiencia muy complicada. No te lo puedes ni imaginar”, relata, por teléfono, de camino a una comida con sus nuevos compañeros; “Ni por todo el oro del mundo repetiría. Gracias  a Dios que ha acabado”. 

(más…)

Un equipo acabado de subir a Segunda, el histórico Centre d’Esports Sabadell, sorprende en el inicio de Liga. Sus resultados -tres partidos, tres victorias- y su juego de toque, una apuesta valiente en una categoría tan dura, le han hecho ganarse el respeto de todos en apenas un mes de competición. En este bloque compacto, que apuesta por mover el balón rápido y bien, un centrocampista disfruta como nadie a los mandos del timón del conjunto de Lluís Carreras. Su nombre es Héctor Simón (Llançà, Girona, 13-03-1984) y la suya es una historia de superación personal que parece no tener fin. Después de recuperarse de un gravísimo accidente que estuvo a punto de dejarlo en una silla de ruedas, ha conseguido sobreponerse a un cúmulo de obstáculos para regresar al fútbol profesional. Unas trabas que a cualquier otra persona le hubieran hecho arrojar la toalla mucho antes de poder triunfar en el césped de la Nova Creu Alta.

Mucha gente conoce bien la primera parte de la historia de Simón, gracias al espléndido reportaje que elaboró el programa Informe Robinson. Corría el año 2005, y el entonces jovencísimo centrocampista jugaba cedido en el Racing de Ferrol cedido por el Espanyol. El club blanquiazul, con el que había debutado en Primera de la mano de Javier Clemente, lo mandó a Galicia para que se curtiera antes de integrarse definitivamente en la primera plantilla. Las cosas le iban de maravilla y era titular en un equipo modesto, que luchaba por eludir el descenso.  Quizá por eso, un fatídico 20 de diciembre, tras una importante victoria en Tenerife, los jugadores del conjunto gallego decidieron celebrarlo con un baño en la piscina del hotel. Héctor Simón se lanzó de cabeza  a la parte menos profunda de la piscina y se fracturó la primera vértebra, una lesión que podría haberlo dejado postrado en una silla de ruedas para siempre. Era el inicio de una lucha de dos años por recuperarse plenamente y volver a jugar a fútbol, algo que poca gente -doctores incluídos- dudaban que consiguiera.

(más…)

El portero miraba cómo la pelota rodaba por encima de la línea…”. Esta es la frase introductoria de la perturbadora novelita de Peter Handke titulada El miedo del portero al penalti. Y con esta misma frase  podría comenzar la historia del portero del Real Murcia. Alberto Cifuentes (Albacete, 29-05-1979) es el protagonista de una de las situaciones más desgraciadas de los últimos años de la Segunda División. Una historia de infortunio y redención que se empezó a escribir sobre la hierba del estadio de Montilivi.

Corrían los últimos minutos del GironaMurcia de la jornada 42 de la temporada 2009-2010. Ambos equipos, junto con otro buen puñado de clubs, se estaban jugando el descenso a Segunda B. El Murcia necesitaba ganar para mantenerse. Al Girona, en cambio, le bastaba con un empate para seguir otro curso más en el fútbol profesional. Los murcianos dominaban gracias a un gol de Capdevila en la primera mitad, pero en el  minuto 92 el árbitro, Texeira Vitienes, señaló un penalti a favor de los locales. La secuencia encierra tintes trágicos, surrealistas o cómicos, depende de la perspectiva con la que se mire.

(más…)