Dani Mallo, el triunfo del hombre discreto

Publicado: 09/21/2012 en Jugadores
Etiquetas:, , , , , , , , , , , , ,

Todos los amantes del fútbol hemos tenido, en algún momento de nuestras vidas, más pronto que tarde, el mismo momento. Ese en el que, viendo un partido cualquiera, en casa o en el estadio, te quedas prendado de un futbolista. Te hipnotiza. Te enamora. Descubres al que será tu ídolo. Decides que quieres ser como él. O que, al menos, te gustaría ser como él. A Daniel Mallo Castro (Cambre, A Coruña, 25-01-1979), esa experiencia le cambió la vida para siempre. Porque el flechazo deportivo le convirtió en portero, esa rara avis que se dedica a evitar el propósito básico del fútbol: el gol. “Me encantaba Arconada. No sé por qué, porque ni siquiera era de la Real Sociedad, pero era mi jugador favorito. Un día, cuando tenía siete años, mi abuela me regaló su mítico jersey verde. Y entonces le planté un ‘1’ con esparadrapo y me convertí en el niño más feliz del mundo”, evoca.

Así, con un regalo, comenzó la historia de un portero que ha necesitado grandes dosis de paciencia para superar todo tipo de adversidades. Y que, si no hubiera sido por la pasión que siente por su oficio, seguramente ya hubiera tirado la toalla hace tiempo. Ninguneado por el equipo de su vida, el Deportivo, exiliado en Portugal primero y en Escocia después, la madurez le ha llegado asentado plenamente en el Girona, donde por primera vez en cuatro temporadas parte como titular tras ser siempre la segunda opción. El brazalete de capitán que luce cada semana es un símbolo del respeto que compañeros y aficionados  profesan a este hombre que, como su ídolo, es un hombre tranquilo y discreto. Y que disfruta a los 33 años de todo lo que el fútbol le negó de joven, pese a que su trayectoria apuntaba a lo más alto.

“Nunca me planteé otra cosa que ser portero. Para mí, era la única opción. Alguna vez probé de jugador, pero no le vi la gracia. Lo mío era la portería”, expone. Y enseguida quedó claro que tenía aptitudes. Con tan sólo 16 años, ya estaba pluriempleado en el equipo de su pueblo, el Sporting de Cambre. “No había muchos porteros, así que me pasaba los fines de semana jugando. Por las mañanas lo hacía con el juvenil y por las tardes, con el primer equipo, que estaba en segunda regional. Era fantástico, porque me permitía aprender muchísimo”, asegura. Todo ese trabajo extra le permitió destacar, hasta el punto que el Deportivo le captó para el equipo juvenil, la única categoría de base de la que disponía entonces el conjunto blanquiazul. Allí coincidió con jugadores como José Luis Deus o un Ramiro Amarelle que ni siquiera se podría imaginar, en sus mejores sueños, que un día se convertiría en el mejor jugador de fútbol playa de todos los tiempos.

También allí su carrera se aceleró de manera casi exponencial: en unos pocos meses de diferencia, pasó de jugar en segunda regional a ir convocado con la selección española. Todo iba sobre ruedas. “Coincidí mucho con Juantxo Elía, el portero que estuvo en Osasuna y en el Murcia, y nos íbamos alternando como titulares”, explica. Con 18 años ya defendía la meta del filial deportivista. Y, poco después, también estuvo a punto de ir al ya mítico mundial de Nigeria, donde la selección española se proclamó campeona del mundo Sub-20. Únicamente la irrupción de un astro como Iker Casillas, que ya pedía paso en el primer equipo del Madrid, le apartó de vivir una experiencia única. “Más tarde, llegué a ir convocado a una fase final de un europeo Sub-21. Esta vez como suplente de Pepe Reina, otro fenómeno, que entonces jugaba en el Barça”, apunta.

En acción con el Deportivo.

Mallo parecía predestinado a triunfar. Sólo le quedaba ascender un peldaño, pero no se puede decir que estuviera en el lugar adecuado y en el momento preciso. Más bien todo lo contrario. El Deportivo estaba en plena época gloriosa de títulos y la chequera de Lendoiro parecía poseer una capacidad casi infinita para importar jugadores. Y eso, para un chico del filial, no era precisamente una buena noticia. El pase al primer equipo no era un obstáculo. Era directamente un abismo. Un vestuario superpoblado y preñado de internacionales no parecía el mejor lugar para que un chaval de pueblo, por mucha promesa que fuera, se consagrara en Primera. “Con todos los respetos, pero creo que ahora la gente joven lo tiene bastante más fácil. Yo me llegué a encontrar con plantillas de casi 50 jugadores… y cinco porteros de primer nivel. A saber: Molina, internacional por España. Rufai lo era por Nigeria. Kouba, por la República Checa. Songo’o, por Camerún. Y Nuno, por Portugal. Así era imposible”, resume. Así, fueron pasando los años y Dani sólo obtuvo algún premio menor, como partidos de Copa. En Liga, ni siquiera debutó como titular, ya que Jabo Irureta le hizo entrar en Riazor en un encuentro ante el Recre… que el Dépor ya iba ganando por 4-0. Mallo sustituyó a Juanmi en el minuto 70. “A Jabo le sobraba un cambio y decidió darme un premio. Es triste, pero es así. Supongo que era un reconocimiento a mi buen comportamiento”, concluye.

De todos aquellos años de banquillo y gradas, el mejor recuerdo, sin duda, fue el partido de Champions ante el Manchester United en el que el Deportivo se impuso por 2-0. Dani fue titular y disputó los 90 minutos ante un United que no pudo batirle. “Aquel sí que fue un partido memorable. En Champions, ante un equipo así, delante de nuestra afición… además, luego la gente me comentó que yo había conseguido ser el único portero al que el United no pudo hacer ningún gol aquel año”, revela. Fue una de las pocas experiencias positivas en unos años en los que el Dépor no parecía saber exactamente qué hacer con él. Ni jugaba, ni le daban oportunidad de salir cedido, tras alguna propuesta interesante, como la del Tenerife de Rafa Benítez o la del Levante. Pero, a pesar de todo, nunca tuvo una mala palabra o un reproche en público. “Ahora, con 33 años, te das cuenta de muchas más cosas, pero a mí me educaron así, para ser trabajador y respetar a mis compañeros y a mis rivales. Quizás si hubiera rajado, si hubiera hecho un poco más de ruido, se me hubiera tenido en cuenta. Pero no es mi forma de ser”, analiza.

En el Elche. Su primera experiencia como portero titular.

Finalmente, ya con 24 años, el Deportivo autorizó su partida. Por primera vez en su carrera, Mallo iba a ser titular en un equipo profesional. El Elche le reclutó para un proyecto muy ambicioso que, sin embargo, acabó pasando apuros para mantener la categoría. Tras él (pero no en la misma operación, en contra de lo que mucha gente cree) desembarcaron en el Martínez Valero otros jugadores deportivistas sin sitio en la primera plantilla, como el ‘Toro’ Acuña, José Manuel o Goran Djorovic. “Fue un año convulso, con tres entrenadores, pero disputé 38 partidos de 42. Me sentía liberado, pues al fin había podido demostrar que estaba preparado para jugar”, explica. Sin embargo, nada cambió al regresar tras la cesión. Al contrario, la frustración fue en aumento. “Siempre me habían dicho que no jugaba porque no tenía experiencia, pero ese argumento ya no era válido. Caparrós había sustituído a Irureta, pero la situación no mejoró. Pasé a ser el suplente habitual de Molina, por delante de Munúa, pero nada más”, narra. Tras dos temporadas en esa situación, y el tiempo jugando en su contra, Mallo entendió, no sin cierta amargura, que nunca iba a poder ser el portero titular deportivista cuando Molina se marchó y el club, además de renovar a Munúa, decidió contratar a Dudú Aouate. Aquello fue lo que le acabó de abrir los ojos.

“Pese a todo, me ofrecieron renovar, aunque fuera por una temporada. Pero la oferta era a la baja. Y yo ya era, y de largo, el jugador peor pagado de la plantilla, en una época en que en el Deportivo todos ganaban mucho dinero menos los de casa. Me dijeron que no podían ofrecerme más porque si no jugaba, resultaría un portero demasiado caro para el club. Decidí decir que no. Yo quería que me plantearan algo si realmente creían que me lo merecía, no por hacerme un favor”, expone. En verano de 2006, con 27 años y después de una década en el Dépor en la que sólo llegó a disputar tres partidos en Primera, decidió hacer las maletas con la necesidad de recuperar cuanto antes el tiempo perdido. Se fue a Portugal, con un contrato de tres años con el Sporting de Braga bajo el brazo, pero tampoco tuvo suerte.

“Me contrataron con la promesa de que iban a vender al portero titular, el internacional Paulo Santos, a alguno de los grandes de Portugal. Pero no lo hicieron. Además, los métodos de entrenamiento, lo que me pedían y lo que no querían que hiciera, era todo lo contrario a lo que yo había aprendido hasta entonces. Y todo me costó muchísimo”, reconoce. Así que, de nuevo, Mallo se vio atrapado de nuevo en la pesadilla de ser el portero suplente, el gran olvidado en una plantilla. El primer año únicamente jugó un partido de Liga y uno de Copa. Y el segundo, pese a que empezó la Liga y la Copa de la UEFA como titular por una lesión de Santos, enseguida volvió al banquillo en cuanto su competidor estuvo disponible. “El míster, Jorge Costa [aquel veterano central que capitaneó el Oporto campeón de Europa de Mourinho], había coincidido con él como jugador y me dijo sin tapujos que para él Paulo Santos era el número uno. Así que se me acabó el jugar”, resume. Mallo encajó el golpe de la única manera que sabía, con resignación, sin alzar la voz. El portero tenía ya 29 años. Su carrera languidecía, pero lo más duro todavía estaba por llegar. Al llegar el inicio de la tercera y última temporada que estipulaba su contrato, fue víctima de una auténtica jugarreta.

“El día que empezábamos la pretemporada cogí mi coche con mi mochila, mis guantes y mis botas y me dirigí al estadio. Pero al llegar, el guardia de seguridad no me dejó pasar, alegando órdenes directas del director deportivo. Me dijeron que tenía vacaciones indefinidas”, recuerda. De esta manera tan poco sutil, el Sporting de Braga le presionaba para que abandonara el club y se buscara un nuevo destino. Pero las cosas no eran tan fáciles. “Después de tanto tiempo sin jugar, era casi imposible encontrar equipo. Además, me debían dinero. Así que decidí aguantar”, explica. La situación acabó con Mallo levantándose cada día a las siete de la mañana para entrenarse en solitario, apartado de los que todavía eran sus compañeros, únicamente a las órdenes de un preparador de porteros, un preparador físico y un fisioterapeuta, los requisitos que consiguió arañar el sindicato de futbolistas luso. La situación era, a todas luces, insostenible. “Aguanté por mi mujer y mi hijo. Y suerte que lo hice. Si hubiera tirado la toalla, ahora ya no sería futbolista y estaría trabajando en lo que pudiera”, reflexiona. La salvación de Mallo llegó en el mercado de invierno. Tras hacer llegar su situación a infinidad de amigos y conocidos, uno de ellos le consiguió una salida: entrenarse a prueba con el colista de la Liga escocesa. Visto en frío, no parecía la oferta más atractiva del mundo, pero para Mallo era la única tabla de salvación a la que aferrarse. Y lo hizo.

Los seis meses en Escocia que reflotaron la carrera de Mallo

“Fue mi amigo David Fernández, un zurdo que también había salido del Dépor y que jugaba entonces en el Kilmarnock, el que me avisó de que el Falkirk perdía al portero titular porque se acababa su cesión, así que no me lo pensé”, comenta. La integración fue buena. Y la experiencia, contra todo pronóstico, fue aún mejor. “Aunque ya sabía inglés, me costó horrores entender el acento escocés; al principio me sonaba a alemán. Pero el entorno era precioso, un pueblo lleno de casas con jardín, con gente muy amable. Parecía un decorado de una película de Disney”, asegura. Y, como en ese tipo de películas, la historia aquella temporada tuvo final feliz. La llegada de Mallo y de otros tres jugadores en el mercado invernal reactivaron al equipo de tal manera que consigiueron remontar los ocho puntos de margen con la permanencia y, además, se plantaron en la final de Copa, donde cayeron ante el Rangers de Nacho Novo. En sólo seis meses, Mallo consiguió remontar el vuelo. “Me hubiera quedado sin dudarlo, pero justo ese año los clubs escoceses se quedaron sin dinero por culpa de la quiebra de la empresa que había comprado los derechos. En el Falkirk me ofrecieron la renovación, pero yo no me podía permitir jugar otro año casi de regalo. Simplemente, no me alcanzaba para vivir”, confiesa.

Volando cada vez más alto en Girona.

La oportunidad de volver a España llegó gracias al Girona, que quería renovar su portería después de un conflicto con el venezolano Rafa Ponzo. Mallo, que firmó por dos años, partía como titular, pero pocos días antes de comenzar la Liga, le apareció un competidor ilustre: Albert Jorquera. Después de unos cuantos partidos de margen, el ex azulgrana le acabó arrebatando el puesto. De nuevo, su paciencia fue puesta a prueba. Y su respeto por las decisiones del míster no cambió. Mallo continuó acatando órdenes con humildad, sin levantar la voz. “Pese a que Jorquea venía del Barça, no perdí la moral en ningún momento, puesto que no me veía inferior a él”, asegura. Tras el primer año, la retirada de Jorquera parecía dejarle vía libre, pero otra vez le adelantaron por la derecha. Roberto Santamaría aterrizó en Montilivi con la etiqueta de titular. Mallo, silencioso y disciplinado, parecía el suplente perfecto. “Sabía que Roberto iba a jugar porque el club había hecho un desembolso muy importante por él y eso es muy poco habitual en Segunda. Lo aceptas, porque a mí me educaron siempre en el respeto, pero nunca te acostumbras a ser suplente. Así que seguí trabajando, esperando a que me tocara la oportunidad… y me tocó”, resume.

En la campaña 2010-2011, únicamente jugó 10 partidos. Pero renovó, y sus compañeros le incluyeron en el grupo de los capitanes. Su veteranía, su ascendencia sobre el grupo y su conexión con los aficionados (mantiene un diálogo fluido con ellos a través de su cuenta de Twitter en castellano, catalán, gallego e inglés) le otorgaban un peso específico dentro del club que sus estadísticas no lograban empequeñecer. Y el curso pasado, justo cuando las cosas estaban más complicadas, cuando el Girona parecía condenado al descenso, Javi Salamero apostó por él para proteger la portería en una desesperada carrera hacia la permanencia. El equipo se acabó salvando. “Todo el mundo puso su granito de arena para conseguirlo. Y estoy contento de haber podido participar en aquello”, zanja.

Esta temporada, por primera vez en nueve años -y segunda en toda su carrera en el fútbol profesional-, Mallo empieza una campaña como titular indiscutible. Además, la situación parece inmejorable. La inercia positiva todavía dura y el Girona ha firmado un arranque espectacular, encaramándose a las posiciones de playoff. Es el momento de mirar atrás y sonreir. “Que al llegar a casa, después de los partidos, mi hijo de cinco años me diga que le han gustado mis paradas ya paga por todo lo malo que he pasado. Ver a mis padres, a mi familia, contentos después de lo mal que lo llegaron a pasar viéndome sufrir en Portugal… eso ya lo compensa todo”, confiesa. Con 33 años, el fútbol empieza a devolverle parte de lo que le debe desde que se enfundó aquel jersey verde de Arconada. Dicen que el sufrimiento ayuda a paladear mejor los buenos momentos. En el caso de Dani Mallo, el triunfo debe tener un auténtico sabor a gloria.

Anuncios
comentarios
  1. Trivi VLR dice:

    Me alegro mucho por él y por el Girona, equipo al que le tengo un aprecio especial. Emocionante lo de los comentarios de su niño al llegar a casa.
    Gran trabajo, como siempre.

    !Salud!

  2. dewilennard dice:

    I’m very glad to have found this article about Dani Mallo. I am one of his more than 4000 followers on twitter. Despite that number, he almost always finds time to reply, however inconsequential (an observation, or a foto) my tweet to him. I once asked him if he had thought of writing a book about his life, and after reading your article, I’m even more certain that he should!

    • Àlex Pareja dice:

      Thank you for posting a comment. One of the things that I noticed about Dani before contacting him to write this article was his extremely polite behaviour on Twitter. That’s the way he is in real life, he’s a good guy. I agree, he should write a book by himself! Let’s try to persuade him…

  3. Kenny dice:

    Molt bo!

    • GRAN PERSONA Y GRAN AMIGO DEL QUE ME UNEM MUCHAS HISTORIAS VIVIDAS CON EL ,PERO LA QUE MAS ME LLENA ES QUE LLEVAMOS DENTRO DEL CORAZON AL EQUIPO MAS GRANDE DE LOS MODESTOS COMO ES EL …..SPORTING CAMBRE DEL QUE LOS DOS JUGAMOS EN EPOCAS DIFERENTES .UN SALUDO AMIGO MIO ,

  4. Capi!! MONTILIVI siempre ha estado contigo,la aficion te quiere
    un abrazo crack

  5. jonny dice:

    Oyes a Cristiano Ronaldo decir que está triste y te entran ganas de pegarle un tortazo. Tristeza le entraría a un jugador si le ponen a entrenar en solitario a las 7 de la mañana, como le ha ocurrido a Dani Mallo.

  6. Pitu dice:

    Es un honor que este hombre defiende los colores de nuestro equipo y nuestra ciudad. Un orgullo verlo jugar todos los fines de semana, ejemplo de sacrificio y esfuerzo. GRANDE DANI MALLO! SEMPRE GIRONA FC!!

  7. Los grandes jugadores siempre pasan por la historia de puntillas, el gran dani mallo quizas nunca ha ganado un titulo, ni triunfó en los estadios de primera, pero lo que si se ha ganado alla por donde ha pasado es el cariño y el respeto de todos. ojala puedas ser el protagonista en un ascenso con nuestro Girona, suerte capitan todavia queda mucho futbol en tus guantes.

  8. Pilar dice:

    Dani te felicito por que tengas suerte,que ya te tocaba, yo te conocia por estar en el Deportivo y por que tengo un hijo que es portero y siempre te estaba mencionando,sobre todo por lo mal que te estaba tratando Lendoiro,un saludo y toda la suerte del mundo.

  9. Pues, tengo que reconocer que a pesar de que Dani y yo hemos compartido muchas tarde de juegos cuando eramos niños y de criarnos a escasos metros, no conocía tan al detalle su historia deportiva, lo que si se, es que Dani siempre fue un Luchador, y un gran trabajador y para mi pese a lo que diga la historia real un triunfador, animo Dani!! disfruta el buen momento y que sepas que en los trabajos convencionales también se pasan épocas buenas y malas así que lo dicho animo y a disfrutar la situación actual. Grande Dani!!!

  10. francisco javier vazquez santiso dice:

    El orgullo mas grande que tenemos los que queremos al Sp Cambre,es DANI MALLO.Eres la insignia de todos los crios que salen de este equipo humano y sin embargo Deportivo.Un fuerte abrazo de Javier Vázquez (O Pelirroxo)

  11. gerard dice:

    grande dani!! gran capitan!! girona te quiere!!

  12. jonny dice:

    Podrías hablar algún día de algún jugador del Mirandés? Seguro que varios jugadores, no solo Pablo Infante o Koikili, tienen alguna historia de interés 😉

    • Àlex Pareja dice:

      Mi intención es repasar historias de todos los equipos de la categoría, así que también quiero pasarme por Anduva. Pero has nombrado a dos de los que tengo en el punto de mira… veremos qué hacemos.

  13. Àlex Pareja dice:

    Muchas gracias a todos por los comentarios en el blog. Realmente, Dani es un tipo excepcional. No sólo por su insistencia y su lucha, sino por la sencillez y la proximidad con la que me explicó su historia sin conocerme de nada. Ahora entiendo que todo el mundo hable bien de él y le respete de esa manera… es, en definitiva, un grande.

  14. Manel dice:

    Dani, ens orgulleix que siguis el nostre capità. Ets un exemple de constancia, esforç, sacrifici i de molts altres valors dels que avui en dia anem curts. Jugadors com tu aconsegueixen que un club petit com el Girona esdevingui cada cop més gran. Continua així. Una abraçada capità.

  15. RAFA FERNÁNDEZ BUSTO dice:

    Dani es un muchacho muy humilde, de muy buena familia y porsupueto muy trabajador.
    Bueno, los de CAMBRE somos lo mejorcito. Aunque yo soy Cántabro, pero me siento de Cambre.
    Mucha suerte y besiños.

  16. Miquel dice:

    Nuestro chicarron del norte es el mejor vamos girona a ganar al elche este finde tots a montilivi girona a primera

  17. […] temporada había cedido su puesto bajo palos ante Isaac Becerra, se marcha tras acabar contrato. El hombre discreto ya no volverá a lucir el brazalete de capitán. La única incorporación , de momento, es la del […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s